Administración ofrece ayuda para enfrentar alcoholismo y otras adicciones

El Grupo Renace se reúne los martes y jueves de 5 p.m. a 7 p.m.en el ala norte del Edificio Saprissa. (Foto: cortesía Renace)

Nidia Burgos Q. / nidia.burgos@ucr.ac.cr

La administración de la Universidad de Costa Rica ofrece ayuda a su personal docente y administrativo, así como a sus estudiantes y miembros de la comunidad a hacer frente al alcoholismo y otras adicciones, de manera que puedan recuperarse y reintegrarse a sus labores y actividades de estudio y personales.

Dicha colaboración se realiza a través de la Oficina de Recursos Humanos, de la Vicerrectoría de Administración y con la ayuda del Grupo Renace, de Alcohólicos Anónimos, que fue declarado de interés institucional desde el 2013.

Sin embargo, este Grupo se encuentra en un proceso de ampliación de su espectro de adicciones, colaborando en la detección de personas que estén consumiendo otras drogas como la mariguana, la ketamina, la cocaína, el crack y otras que se distribuyen en nuestra sociedad.

Según el señor Manuel Ulate, coordinador del Grupo Renace y encargado, por parte de la ORH del trato de las adicciones en la Institución, se ha notado un incremento en los últimos años en las personas que consumen alcohol y otras drogas, razón por la que la Administración está apoyando diversas iniciativas para el tratamiento de la enfermedad del alcoholismo y de otras adicciones.

Renace

Propiamente el Grupo Renace fue creado hace casi seis años (9 de agosto del 2011) y en sus primeros años no contaba con una sede donde atender a las personas con esta problemática, pero luego de la declaratoria de interés institucional por parte de la Rectoría (resolución R-52-2013), esta agrupación ha tenido un mayor crecimiento en cuanto a las condiciones, capacitación y acompañamiento para la atención de las personas que padecen esta enfermedad.

A pesar de que dicho Grupo nació específicamente para la atención del alcoholismo, el señor Ulate, dice que, por medio de la Unidad de Calidad de Vida, de el Área de Desarrollo Humano, han podido detectar el consumo de otras drogas, en conjunto con el de licor, por lo que en muchas ocasiones han tenido que remitir a algunas personas a desintoxicarse en centros especializados.

Según explica Ulate la Universidad cuenta para estos casos con un procedimiento para el abordaje del personal con alcoholismo en el centro de trabajo, el cual se aplica cuando alguna unidad detecta entre sus compañeros un comportamiento asociado al consumo de licor, el cual busca colaborar con el empleado para su recuperación y reintegro al trabajo, pero debe someterse a un proceso para estos fines, pues de otro modo se remitiría a la Junta de Relaciones Laborales, la cual podría recomendar incluso el despido por su comportamiento inadecuado o por faltar al trabajo.

Esto ocurre cuando el empleado (al momento han sido solo hombres) no acepta que padece la enfermedad del alcoholismo y no acepta someterse a un proceso de recuperación y continúa con su comportamiento errático dentro de su unidad de trabajo. Dicha situación ya se ha presentado y por lo tanto se han concretado despidos por estas causas dentro de la Institución.

Renacidos

Sin embargo, también está el caso de alrededor de 10 personas que en los últimos cinco años han logrado enfrentar su enfermedad y recuperar a su familia, su trabajo y continuar su vida de una manera sana, lejos del licor y las drogas, gracias a la ayuda y orientación brindadas por la ORH y el Grupo Renace, según comenta el señor Ulate.

Entre las personas recuperadas el señor Ulate recuerda con gran satisfacción a una persona que había caído a lo más bajo, perdiendo sus bienes materiales, a su familia y casi hasta su trabajo y a esta persona se le envió a un centro de desintoxicación y logró recuperarse hasta la fecha.

También recuerda a un estudiante, quien hace cinco años llegó al Grupo Renace a pedir ayuda, siendo muy joven y al día de hoy es un ejemplo para su familia, pues es un emprendedor y continúa estudiando en la Institución

Estos resultados llenan de satisfacción al señor Ulate, pues según manifiesta al menos tres personas de cada 10 tienen predisposición a ser alcohólicos y otros pueden adquirir esta enfermedad ante un alto consumo continuo de alcohol.

Esto es especialmente importante si se toma en cuenta que en 1961 la Organización Mundial de la Salud diagnosticó a la enfermedad del alcoholismo como una obsesión mental, aparejada a una compulsión física, lo que para el señor Ulate requiere sin duda de tratamiento para toda la vida.

Y agrega que “esta es una enfermedad progresiva, incurable y de fatales consecuencias, es una enfermedad física, mental y espiritual y si no se da un tratamiento rápido a muchos los lleva a la cárcel, a otros a hospitales y otros ya están destinados a llegar al cementerio”.

De ahí la importancia de una detección temprana, sea del alcoholismo o del consumo de otras drogas para poder dar un abordaje adecuado a cada uno de los casos.

Prevenir

Cuando una persona está predispuesta a ser alcohólica o ya enfrenta problemas por consumo de alcohol u otras drogas, el señor Ulate recomienda alejarse totalmente de la bebida o esas sustancias adictivas, así como de lugares y amigos que las consuman.

En su lugar recomienda compartir más con la familia, sea en el hogar o fuera, sin necesidad de gastar grandes cantidades de dinero, por ejemplo, viendo películas juntos en la casa o visitando parques públicos y disfrutar al aire libre en compañía de sus seres queridos.

Otra sugerencia es hacer deporte, evitando así el sedentarismo y buscando ocupar la mente en otras actividades que sean sanas.

En el caso de que ya tenga problemas con el consumo del alcohol, las drogas o tenga otras conductas adictivas entonces se recomienda buscar ayuda y además dejarse ayudar para salir avante de estas situaciones.

Protocolo de atención

Próximamente la ORH dará a conocer un Protocolo de atención de las personas con alcoholismo, pero mientras tanto estas situaciones se manejan mediante el ‘Procedimiento para el abordaje del personal con alcoholismo en el centro de trabajo’, publicado en la Circular ORH-10-2015, el cual establece el Debido Proceso, establecido en los Reglamentos internos.

Entre los aspectos que establece este documento está la identificación oportuna de personas que presentan problemas de alcoholismo que afecten su trabajo, así como de comportamientos negativos que sean susceptibles de sanciones disciplinarias, como si hace abandono de trabajo, o tiene ausencias o llegadas tardías; si se presenta a trabajar bajo los efectos del alcohol; la existencia de posible riesgo laboral y si producto de su comportamiento se da un grado de trastorno en el ambiente laboral.

En una segunda etapa se prevé el traslado para su respectiva desintoxicación sea por sus propios medios o con el apoyo del Grupo Renace al Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), para lo cual contará con permiso de la Institución, siempre y cuando presente posteriormente la documentación que respalde las gestiones realizadas. Si el funcionario se niega a completar esta etapa se le rebajará el día no trabajado.

Como tercer paso se establece el documentar la situación, lo cual ocurre al reincorporarse el funcionario, quien tendrá una reunión con funcionarios del Área de Desarrollo Humano, el coordinador de Renace y las jefaturas correspondientes, donde se analizarán riesgos y consecuencias a los que se expome el funcionario, la perturbación que ocasiona su comportamiento, las alternativas de solución, se le informan sobre las faltas en que ha incurrido y que de repetirse se procederá a iniciarle un proceso disciplinario ante la Junta de Relaciones Laborales. El funcionario o funcionaria deberá apectar que entiende las consecuencias disciplinarias si continua su comportamiento.

Como cuarto paso se establece el acompañamiento y prevención en el centro de trabajo, lo cual se hará con el apoyo de la ORH, con asesorías específicas y la promoción de actividades y capacitaciones sobre enfermedades adictivas.

Finalmente se prevé como una quinta fase el seguimiento y registro de casos que deberán ser informados a la Oficina de Recursos Humanos para darles el seguimiento requerido.

Hacia el futuro el señor Manuel Ulate prevé también la creación de un Grupo de Ludopatía, que agregaría a las personas que son adictas al juego, pues se estima que algunas personas en la Institución podrían estar enfrentando esta situación.

De esta manera, tanto el Grupo Renace, como la Oficina de Recursos Humanos, con el apoyo de la Vicerrectoría de Administración y de la Rectoría han ampliado la oferta de asesoría y tratamiento de diversas situaciones, pues además de la enfermedad del alcoholismo se atiende y se orienta también a quienes utilizan otras drogas o tienen otras conductas adictivas.

Para contactarse con el Grupo Renace se puede escribir a don Manuel Ulate a los siguientes correos: ulate.manuel@gmail.com y victor.ulate@ucr.ac.cr o comunicarse al teléfono 2511-4980.