Gestión administrativa con impacto social
Cumplir esa meta implicó un gran compromiso por parte de la Sección de Transportes de la UCR que debió realizar un detallado inventario de los vehículos acumulados en sus patios, tanto en la Sede central como en las sedes regionales de Guanacaste, Occidente y Sede del Sur, así como en estaciones experimentales. Además, se realizaron los trámites legales para exonerarlos, des inscribirlos y donarlos.
Las gestiones fueron lideradas por la jefa de la Sección de Transportes, MBA. Rosibel González Cordero, quien contó con el apoyo de los coordinadores de área y el equipo legal de la Sección, de la Oficina de Servicios Generales y de la Vicerrectoría de Administración. Además, cónto con el acompañamiento de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) y el impulso decidido de la Rectoría, a partir del 2023.
Llevar a cabo la desinscripción de cada uno de los vehículos, de acuerdo con lo exigido por la ley, fue el primer paso para gestionarlos de manera responsable, según detalló González, quien trabajó en esta iniciativa desde sus inicios con la firme convicción de contribuir con la labor social que realiza la asociación.
Ascrigere “Ministerio de amor en la calle” es una asociación sin fines de lucro, con fundamento cristiano, con más de 30 años de trayectoria, dedicada a la ayuda social a niños, niñas, adolescentes y familias. También brinda ayuda a personas en condición de calle, en adicción y personas migrantes y privadas de libertad. Por su labor, fue declarada en el año 2021 como de “Utilidad Pública” por el gobierno de Costa Rica. Trabaja con iglesias y otras organizaciones implementando programas preventivos en las comunidades vulnerables desplazándose por todo el país para llevar esperzanza a cientos de personas. Actualmente realizan actividades en San José, Quepos, Pococí, Siquirres, Limón centro, Cartago, Tucurrique y zona fronteriza, entre otros.
Los vehículos en desuso no son chatarra
Los vehículos automotores contienen varios materiales valorizables que pueden recuperarse y reciclarse. Entre los más importantes se encuentran: metales como acero y hierro, aluminio, cobre y plomo. También se pueden aprovechar los componentes electrónicos, plásticos, vidrio y cauchos.
La especialista en residuos de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA), Ing. Kattya Elizondo Orozco, explicó que los vehículos en desuso no son simplemente chatarra, sino que se clasifican como residuos de manejo especial porque tienen muchos componentes que necesitan ser gestionados de una forma ambientalmente segura. Dentro de ellos están los líquidos, los aceites, los lubricantes, inclusive la misma gasolina o el diésel.
Para recolectar y procesar el material adecuadamente, la asociación Ascrigere ubicó un gestor autorizado por el Ministerio de Salud, cuyos requisitos fueron verificados por la Unidad de Gestión Ambiental de la UCR, en cumplimiento con el Reglamento para la Declaratoria de Residuos de Manejo Especial Nº 38272.
Además, la Sección de Transportes inspeccionó las condiciones de funcionamiento del gestor y el proceso de tratamiento que utilizan, el cual consiste en separar los diferentes componentes valorizables. Finalmente, la empresa Eco Resolva cumplió con todos los requisitos y realizó la recolección en las distintas sedes de la UCR durante a finales de octubre y noviembre.
Otros vehículos en desuso fueron donados a centros educativos para prácticas estudiantiles; cuatro al Colegio Vocacional Monseñor Sanabria y tres al Colegio Vocacional de Golfito. De esta manera, fueron reincorporados a la cadena de valor mediante una acción de economía circular que permite alargar su vida útil.
Al respecto, la Ing. Kattya Elizondo destacó que este tipo de iniciativas permiten a la institución cumplir con la responsabilidad ambiental y social, que están dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. “Esto demuestra que desde la gestión administrativa también podemos causar un impacto social” concluyó.